Soy hija de Guifré, conde de Urgell, de Cerdanya y de Barcelona, de Besalú y Girona. Mi madre, la condesa Guinedilda. Me llamó Emma, pero yo siempre me he reconocido por el nombre que con tanto efecto me dieron en casa padres y hermanos, es un nombre dulce, me llamaban Emmona.
Mis padres fundaron el monasterio de Sant Joan de Ter el 885 con una clara intención: yo tenía que ser la primera Abadesa, y a tal efecto, ese mismo año ya hicieron mi donación junto a una gran dote entre las extensísimas propiedades que ellos tenían.
Durante los años que estuve al frente del monasterio, hice todo lo que pude para ayudar a repoblar Cataluña y a hacer crecer tanto las posesiones del monasterio como las personales.
Desde mi muerte el 942 hasta el 1017 me sucedieron 4 abadesas más. Bernat I Tallaferro, que quería todas las posesiones del monasterio, tramo todo tipo de artimañas y mentidas hasta convencer al Padre Benedicto VIII para que expulsara las mongas del monasterio de Sant Joan.
Del cierre de mi monasterio también ha quedado una leyenda, la del “Comte Arnau”. Es una historia triste, dura i pone un velo negro sobre el monasterio.
Y hoy, unos siglos después, la fuerza de la historia y la leyenda se unen en el Trail de l’Emmona, rere l’ombra del Comte, para recorrer los parajes que tanto ame.
Yo ya os dejo que tenéis mucho que recorrer y el tiempo se termina.
Soy hija de los condes de Barcelona!
Soy Abadesa de Sant Joan!










